Posted by: hario on: July 25, 2008
Ya es oficial, he inflingido el daño capital a un ser vivo, arrancándole su más preciado tesoro: el Anillo ún… errr, ahem: su vida. Para ser más exactos ha sido con mi biscúter chino. Ayer, cuando llegué a la oficina en la que trabajo después de una nada despreciable exhibición de pericia al esquivar hábilmente a los anlatados que, más que circular, reptaban hacia las afueras de la ciudad, me encontré con un cadáver de mosca común en el guardabarros de la rueda delantera de mi medio de transporte habitual…
Lo peor es que ahora sí que tengo que lavar la moto, no es bonito andar por ahí con trozos de fiambre manchando la carrocería.
«Shit happens»…
July 25, 2008 at 21:24
Como se suele decir cuando un insecto se estrella contra el parabrisas de un coche… ¡ahí va otro mosquito con los cojones bien grandes! (por la manche, obviamente… mmm)