Cómo mejorar tu inglés en cuatro cómodos pasos

Hace unos días se publicó una noticia en El País sobre lo mal que lo está pasando la gente española que ha emigrado a Noruega en busca de mejores condiciones de trabajo (o simplemente de un trabajo, para el caso). El artículo, haciendo un rápido resumen, acaba criticando a programas como Españoles por el Mundo, que nos pintan un cuadro idílico de algunos países. No voy a valorar el artículo, ni a hablar de mi experiencia en; pero los lectores más avezados se darán cuenta al leer el artículo que el principal problema al irse fuera de España es la barrera idiomática. Sinceramente, me parece muy ingenuo (y de pardillos, ya de paso) irse con el hatillo a cuestas a un país en dónde el Castellano no es idioma de uso común. Porque, amiguitos míos, para esos casos está el inglés.

Evidentemente, y dado que cuando uno está en edad de estudiar no se suelen tener planes para irse a vivir al fin del mundo, no es una inversión muy sabia aprender un idioma como el Finlandés de buenas a primeras. Salvo que uno ya sepa media docena de idiomas más, tenga mucho tiempo libre o bien tenga clarísimo que se acabará yendo a vivir a un país cuyo idioma sólo hablan un puñado de personas (5,5 millones para el caso del Finlandés). Especialmente, no aprendáis Finlandés salvo que lo tengáis clarísimo, porque no se parece en nada a ningún otro idioma, con lo que la curva de aprendizaje es bastante temible y además no podréis reusarlo para nada más. Por no mencionar que prácticamente toda la población de los países nórdicos habla inglés. De hecho, hay quienes incluso lo hablan mejor que algunos nativos. El caso de las lenguas germánicas es un poco distinto. En cierta medida Alemán, Noruego, Sueco, Danés, Holandés, etc. guardan algunas similitudes, y saber uno de ellos puede ser un apoyo para apañarse con alguno de los demás. Aún así, sigue sin ser una buena inversión: la población combinada de estos países supera en poco los 100 millones de habitantes. Compárese con los 500 millones de personas que hablan Castellano en el mundo, o los 1,4 billones de personas que hablan Inglés…

Creo que está bastante claro por donde van los tiros: tenemos la suerte de ser hablantes nativos de uno de los idiomás más hablados en el mundo, y la posibilidad de aprender Inglés tanto en la escuela como en el instituto… o incluso yendo a la Escuela Oficial de Idiomas más cercana. Máxime, en la era de Internet: nunca ha sido tan fácil, y al mismo tiempo nunca ha sido tan necesario dominar bien unos rudimentos del idioma del invasor Isabelino. Porque, cojones, es útil: le puede salvar a uno el culo en muchas situaciones, sobre todo a los que nos gusta viajar. O a quienes, con lo que está cayendo, deciden emigrar y probar suerte en otros sitios. Y sin embargo aún hay quien va por la vida con la soberbia y arrogancia de jactarse de saber sólo Castellano, «porque total, es uno de los idiomas más hablados». Cierto, pero no supera al Inglés. Así que cuando estéis en la Cochinchina esperando por vuestro vuelo 714 para Sydney, lo más probable es que la chica buenorra (o chico buenorro) que está a tu lado en la terminal pueda comunicarse en Inglés. Y si no lo hablas, te vas a quedar sin si número de teléfono. That’s life!

Así que, después de esta parrafada enorme intentando concienciaros de lo importante que es saber idiomas (Inglés, en concreto), aquí van unos briconsejos para ir desempolvando el inglés del «insti», que cualquiera puede hacer por su cuenta, echándole un poco de ganas:

  1. Cambia el idioma de tu móvil y ponlo en Inglés. Quien dice el teléfono móvil, dice el resto de «gadgetocacharros» que puedas tener por casa: reproductor de música, ordenador (si tienes GNU/Linux es fácil, en MacOS X es tirado; pero el Microsuave Ventanas tendrás que reinstalarlo), tableta, consola de juegos… ¡incluso los menús de la televisión se pueden poner en inglés! No hai forma más barata de aprender algo de vocabulario y practicar inglés en el día a día. Lo más probable es que en un tiempo te dés cuenta de lo mal hechas que están a veces las truducciones, y entonces ya no habrá vuelta atrás 😉
  2. Cuando leas la Wikipedia, o cualquier artículo en Internet, busca la versión inglesa primero. Al principio intenta leer al menos el resumen. Más adelante, haz lo posible por leer también el resto. Luego completa las partes que te haya costado entender leyendo el mismo artículo en Castellano. Sabrás que la cosa va bien cuando te empiece a resultar molesto que haya más (y mejor) información en el idioma de Shakespeare que en el de Cervantes. Si es el caso, y te sientes animado, ayuda a traducir la Wikipedia. No te preocupes si tu inglés no es muy avanzado: los artículos los revisan también otras personas, con lo que puedes aprender de las correcciones que te sugieran.
  3. Escapa de los doblajes como del infierno: si estás leyendo esto, es que tienes acceso Internet, y por tanto acceso a más cultura en cualquier idioma de la que ningún ser humano puede digerir en toda una vida. Pues esa serie que ves los martes por la noche en la televisión, vas a descargártela de Internet en versión original subtitulada. Porque además bajarse cosas para uso privado es totalmente legal. Empieza con los subtítulos en Castellano. Cuando estés acomodado a leerlos con buena velocidad y te moleste ver doblajes porque pasan cosas como que Robert de Niro y Al Pacino tienen la misma voz en el idioma patrio, entonces es el momento de pasarse a los subtítulos en Inglés. Que sí, que suena a cosa difícil, pero el cambio no es tan grande como parece. Simplemente probadlo, y si alguna cosa que estéis viendo tiene mucho diálogo o palabras complicadas, siempre está la posibilidad de volver temporalmente a los subtítulos en Castellano. Como último paso, desactivad los subtítulos para intentar entender lo que los actores están diciendo. Para esto, empezad con cosas donde el acento sea bueno, hay alguna que otra comedia de situación británica que va bien para empezar a coger el idioma por la oreja. Ya sabéis: ¡Copiad, malditos!
  4. Habla in Inglés siempre que tengas la ocasión: Vale, admito que este punto es más complicado. Sobre todo para quien vive en España; a fin de cuentas la gente allí no lo habla mucho… pero eso es precisamente la tendencia que queremos contrarrestar, ¿no? Empieza por cosas ligeras. Si alguien te pregunte por la calle dónde queda cierto sitio, intenta responder lo mejor que puedas. No importa si no te salen las frases 100% perfectas. Os voy a contar un secreto: los ingleses también se equivocan al hablar. Así que nada de vergüenzas. La gente con la que habléis va a darse cuenta de que estáis haciendo un esfuerzo para ayudarles en un idioma que no es el vuestro; y lo van a apreciar. Si vives en una ciudad, aunque no sea muy grande, es muy probable que haya un grupo de gente que queda en una cafetería una o dos veces a la semana para practicar idiomas, ¿adivinas cuál es el más hablado? Más cosas: Si tu ciudad es un poco grande, apuesto a que hay alguna tasca irlandesa dónde, además de beber buena cerveza, habrá turistas extranjeros. No tengo ninguna teoría al respecto; pero empíricamente este tipo de sitios suele ser donde recalan los turistas con ganas de un poco de jarana. Una vez localizado el sitio, déjate caer por allí de vez en cuando, intenta localizar a algún extranjero y éntrale al trapo. No hace falta nada elaborado, con un Hello… You’re not Spanish, aren’t you? («Hola… No eres español, ¿verdad?») será suficiente: si tienen ganas de hablar, ellos mismos te darán pié a seguir la conversación y se esforzarán en entenderte, al igual que tu te estás esforzando en hilar cuatro frases más allá del My name is Pedro, and I’m from Cuenca. Con un poco de suerte, gracias a la ingestión cervecil y a que la gente que está de vacaciones está de relax, no tendrás mucho problema en robarles un ratito y pulir tus habilidades con el idioma. Y quien sabe: hasta puede que conozcas gente con historias interesantes que contar, nuevos amigos o incluso el amor de tu vida 😀

Insisto una vez más: si alguien quiere irse, a dónde sea, o simplemente viajar, o simplemente porque sí… ¡aprended Inglés, malditos! Si pensáis en emigrar, el idioma local ya lo aprenderéis más adelante, porque en muchos casos puede ser deseable e incluso necesario; pero para quienes tengáis estudios superiores es incluso más importante saber Inglés. ¿O acaso alguien se cree que una empresa como Kone hace negocio fabricando escaleras mecánicas y ascensores sólo para los 5,5 millones de finlandeses? Ni de coña: tienen clientes por todo el mundo. Así que ya le estáis zurrando duro al inglés.

P.S: Lo sé, soy maligno: a partir  de ahora siempre que veáis un ascensor o escalera marca Kone, os acordaréis de todos mis muertos, y no os podréis quitar este post de la cabeza. En ese momento, yo me diré mentalmente: «¡Prueba superada!». Porque habré conseguido que os pique un poco el gusanillo 😉

Cosas del pasado, con un poco de arte

En aquellos días… huy no, que la historia es otra. Probemos de nuevo. Érase una vez… mmmh, tampoco. No parece buen principio para la historia de hoy. A ver a la tercera:

Tiempo ha, servidor solía dejarse caer por el GPUL (el Grupo de Programadores y Usuarios de Linux de la facultad), y además de meterse en otros fregados diseñar algún que otro cartel, a decir verdad con algo más de gusto que los diseñadores de las portadas de ciertos álbumes. El caso es que hoy, mientras buscaba el disco compacto de uno de mis juegos viejos, encontré una copia de seguridad del portátil que utilizaba por aquel entonces (un iBook G3 que todavía funciona después de nueve años, eso si que es un récord de TCO para un portátil).

En dicha copia de seguridad me encontré con un par de perlitas. Nada menos que dos de los carteles que en su momento diseñé en mi época de máxima actividad en GPUL:

Como «bonus», me he topado también  con el que —hipotéticamente— iba a ser el fondo de pantalla de GNOME en la versión de GPUL LiveCD que nunca llegó a ver la luz del día:

Ya véis que uno nunca sabe lo que se encontrará en el futuro al hacer copias de seguridad 😉

Perfect «Suspense» (with a Vaio TZ11MN/N)

Maybe you already know about my trip throught all the oddities with the suspend to RAM feature with GNU/Linux running on my Vaio TZ11 notebook… yesterday I was able of workaround one of the things which was annoying me in the last weeks: the X11 Intel video driver was frozen after coming back from suspend! This happens when using the uvesafb framebuffer driver, but not in plain-old VGA text mode (which is way too ugly: you cannot see the penguins when the system boots!).

First I tried using the intelfb driver in the framebuffer, but I got exhasperated because it does not know how to set-up video modes (at least with my hardware), so you need to pass vga=some-mode in the kernel command line… Unfortunately, trying to set the VESA mode this way before the driver is initialized makes some interesting effects: the framebuffer can flicker horribly, the machine can refuse continue booting after setting video mode, the image on the panel can be totally screwed… depending on which video mode you are trying to set.

The final solution was using the old (but still trusty) vesafb driver. I had to try different kernel command lines until it worked. After some rebuilds, I got a working kernel configuration with the VESA framebuffer driver. The following is needed in the kernel command line: video=vesafb:1366x768-32,ywrap,nomtrr vga=0x362.

Maybe you already suspect that: 0x362 is a nonstandard video mode (1366×768, 32bpp). I had to boot using the uvesafb driver and read the mode list from /sys/devices/platform/uvesafb.0/vbe_modes, and then re-build the kernel to put back vesafb

I spent two hours of testing until it worked, so I am sharing the information here: you know, I don’t want ohers to waste their time as I do 😀

Virtualization extensions with a Vaio TZ11MN/N

For some bizarre reason the silly people working at Sony decided to disable the Intel VT extensions by default. But hackers are always smarter than stupid salesmen making decisions in some random department of a Enormous Big Company™: there is a way to re-enable VT extensions.

Big FAT warning: I have only checked this with a Vaio VGN-TZ11MN/N with a Phoenix BIOS version R0052N7. Following the instructions detailed here may render your computer totally unusable, and I decline all responsiblity on the correctness of this method. It worked for me, however.

Fortunately, the code needed to enable the virtualization extensions is still in the BIOS, but there is no menu which allows for easy configuration, so we need to modify the setting using a somewhat “manual” method.

  1. Get yourself a bootable DOS system. You can boot from hard-disk, a floppy, a USB flash stick or whatever. I used one of the FreeDOS boot floppy images I used a some time ago to play old computer games in an old Pentium 120 I own. In order to write the image to an USB floppy drive I had to use the following command:
      # dd if=fdosfloppy.img of=/dev/sda
  2. Copy a DOS text editor into the bootable device. I used the tiny “T” editor.
  3. Get yourself a copy of the symcmos.exe utility and copy it to the bootable device. This tool allows modifying the configuration values stored in the CMOS which by dumping current contents and loading new values from a text file.
  4. Boot the DOS system from the device we have prepared so far.
  5. Run symcmos -v2 -lsettings.txt, if everything goes as expected now the settings.txt file will contain one setting per line, in a (address)[value] fashion.
  6. Scroll down to address 0363 and modify the value from 0000 to 0001. Save the file.
  7. Load the new values into the CMOS by running symcmos -v2 -usettings.txt
  8. Last, but not least, power down the computer (a warm reboot will not work). If everything went well, now you can boot your favourite GNU/Linux distro, load the kernel module and install KVM:
      # modprobe kvm-intel
      # emerge kvm

For KVM I am using the ebuilds from the sabayon overlay. Also, if there is an error when trying to load the KVM kernel module, maybe you did not follow the procedure correctly: double-check your steps, and remember that using dmesg|tail you can check whether VT is still disabled by the BIOS.

For the intrepidous people trying this, I hope you will have good luck (as I did :D), but remember that I can only say that this works for a VGN-TZ11MN/N with a Phoenix BIOS version R0052N7.

Holy FLOSS updates

AbiWord 2.6 is able of loading Office Open XML documents. Yikes!

Things move fast in the Open Source world… and thanks to that now I can read «unfriendly» document formats without leaving GNU/Linux and without using stinky proprietary software on top of Wine. Holy shit…

ACPI S2 vs. Gentoo vs. Vaio TZ11

Yes, yes, yes! The thing started working reliably today, at last! The software combo which makes the thing work is as follows:

  • sys-kernel/gentoo-sources-2.6.24-r3. I believe that any kernel version in the 2.6.24 series will do the thing. The ALSA code included in newer releases also fixes the problem with the built-in speakers and they will no longer be disabled on bootup.
  • I am using uvesafb for the framebuffer, because intelfb and the i810 driver cannot be used together (yet).
  • Video card driver is x11-drivers/xf86-video-i810-2.1.1. Versions above 2.2.x will not work.
  • Gentoo has now split packages for HAL, I have installed sys-apps/hal-0.5.10 and app-misc/hal-info-20071030. HAL is needed for Gnome Power Manager to work. Be sure of setting the acpi and laptop USE-flags.
  • Last, but not least, gnome-extra/gnome-power-manager-2.20.2, which I am using from the Gnome panel to suspend gracefully. You may have guessed it: I still haven’t figured out how to suspend without having the X-Window system running.

Just a final note: if Gnome Power Manager thinks you have two batteries take a look at this FAQ entry, the kernel is reporting the existence of your battery using two different subsystems! I had to disable CONFIG_ACPI_BATTERY because CONFIG_POWER_SUPPLY could not be disabled with my set of kernel options.

Now I am really happy with my slim 11-inch laptop 😀